Como una sombra en pena
Como una sombra en pena, ella bajaba por la escalera absorta en sus pensamientos. Al llegar al rellano del portal decidió abrir de nuevo su buzón, a sabiendas de que estaría como siempre , vacío.
Ya en la calle, oscura y gris de un día verdaderamente triste y lluvioso, divisó a lo lejos el autobús que cada mañana traía del frente a los soldados que volvían a casa después de un largo tiempo en combate.
Presurosa, acortó el camino que le separaba de esa esperanza perdida, ese camino que cada mañana aceleraba su ilusión , la misma ilusión que perdió hace muchos meses. Sus ojos expectantes observaban con ansiedad la compuerta a punto de abrirse de aquel autobús.
Uno a uno iban bajando con cara de agotamiento y alegría todos aquellos uniformados, todos menos el....
- Lo siento señora, su prometido ha sido abatido en el frente, lo lamento mucho señora, aquí tiene sus pertenencias –
Ella negaba la realidad, y como tal cada día iba a esperar a su enamorado, pues el le hizo una promesa, le prometió que volvería , juró que estarían juntos el resto de sus vidas. Pero el nunca regresaba, ella no quería reconocer que jamás volvería a ver a su amado.
- Te esperare mi amor, te esperare y te juro que así me falte la vida, yo te seguiré amando, te seguiré amado siempre jamás.
Como una sombra en pena, ella bajaba por la escalera absorta en sus pensamientos. Al llegar al rellano del portal decidió abrir de nuevo su buzón, a sabiendas de que estaría como siempre, vacío.
Al salir a la calle, el día de nuevo gris alumbraba la ilusión renovada e inútil de una nueva espera. Sus pasos surcaron ese camino que durante interminables años había recorrido con esa fuerza, con esa esperanza de encontrarse por fin con su enamorado.
A la puerta del autobús, a la espera diaria y consentida ella se desplomo y perdió la vida... dicen que de pena, dicen que perdió la esperanza que la mantenía con vida.
Dicen que quien cree en el amor infinito , quien de verdad a estado alguna vez enamorado, podrá verla aun, bajar llorando la calle, en busca de ese autobús que nunca jamás traerá a su prometido. Como una sombra en pena, cansada de vagar.
Santiago Ramírez
Siendo en Madrid el dia Jueves 21 de Febrero de 2008
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